Después de años trabajando con esta gestoría, mi experiencia final ha sido profundamente decepcionante y preocupante. El servicio de contabilidad no lo realizan directamente ellos, sino que está subcontratado a un gestor autonomo que no esta en barcelos, esta en madrid. Esto, que en principio podría no ser un problema si estuviera bien gestionado, en mi caso ha supuesto una falta absoluta de control, coordinación y responsabilidad. Cuando surgen errores, nadie asume nada. Todo se diluye. La contabilidad de mi empresa ha estado desorganizada, incompleta y con graves incoherencias. Se me han entregado libros con asientos fundamentales sin registrar, movimientos bancarios sin contabilizar, nóminas ausentes, amortizaciones incorrectas y balances que no reflejaban la realidad de la empresa. He recibido documentación que no coincide entre sí, archivos aparentemente generados con programas distintos y ejercicios cerrados sin estar realmente cerrados. Faltaban asientos básicos como apertura y cierre, y había partidas pendientes sin justificar. Las cuentas de impuestos no cuadraban con las declaraciones presentadas. Lo más preocupante no es solo el error técnico —que puede ocurrir— sino la falta de seguimiento posterior. Cuando detecté los problemas y pedí explicaciones y correcciones, las respuestas fueron tardías, genéricas y sin soluciones concretas. Se prometieron revisiones prioritarias que nunca llegaron en tiempo razonable. En una empresa, la contabilidad no es un trámite menor. Es la base de la seguridad jurídica y financiera. No hablamos de pequeños despistes, sino de una gestión que transmite sensación de improvisación y falta de supervisión. La confianza, una vez rota, es muy difícil de recuperar. Y en este caso se ha perdido por completo. No puedo recomendar este servicio a ninguna empresa que necesite rigor, control y responsabilidad real.